Se bienvenido de nuevo al mundo real, aunque aquí se dicen las cosas como son, verdades como puños, sin hipocresía ni utopías, todo es posible. Bienvenido a mi blog

domingo, 30 de abril de 2017

Bullyshit.

Probablemente esto nunca sea publicado ni salga a la luz ni sea leído por nadie, pero he pensado que debería escribir mi historia.

Con nueve años me mudé a otra ciudad y aunque no quiera resultar dramática, esto arruinó mi vida.
Yo nunca he sido la típica niña que de pequeña se creía una princesa guapa y esas cosas, hasta de niña le decía a mi madre que yo era fea. Que no le gustaba a nadie. Y eso no mejoró, al contrario.
Al llegar y ser la nueva pues lo típico, marginación social por todos lados, hice un par de amigas pero poco más. Al llegar no quise juntarme con las niñas que manejaban el cotarro en el colegio porque no me gustaba como trataban a la gente, y eso me convirtió en otra más a la que hacer la vida imposible.
Bueno aparte de insultarme por mi procedencia (que al parecer no les parecía la adecuada, who knows?) soltaban los típicos insultos de niña de primaria pero que a una niña de la misma edad afectan, pero que yo no recuerdo. Una vez hablándolo con mi madre me dijo que mi mente eliminó la mayoría de recuerdos de esos años como protección, a veces la mente hace eso con las situaciones potencialmente traumáticas. Por eso solo sé cosas que me han contado y algún que otro recuerdo borroso como estar al lado de la basura en el recreo y que me dijesen que esa era mi casa, o decir en clase que tenía piojos y hacerme pasar la vergüenza de que la profesora me revisase delante de todos.
Luego años después mi madre me ha contado que amigas mías, o simplemente personas que no se metían conmigo a la salida del cole iban a contarle que X me había hecho llorar, o que me habían llamado X, y que ella casi todos los días iba al colegio a hablar con los profesores o simplemente para estar por ahí en los recreos vigilando y tal... Cosas que yo no sabía porque me habría muerto de vergüenza de haberlo sabido. Había días que volvía llorando a casa (casi todos) y diciendo que no volvería a ir nunca más.
El problema en mi caso era que la persona que más se metía conmigo era una niña muy bien considerada en el centro, estudiosa, y agradable con el resto de la gente. Entonces cuando mi madre iba con el cuento a los profesores pues de entrada les resultaba muy difícil de creer.
Y esa fue mi primaria de 3º a 6º, los peores años de mi vida.

Luego llegó el instituto y la gente parecía haber cambiado y me relajé, pero seguí siendo una niña tímida e insegura, y cerrada en banda a gente nueva o experiencias.
El primer año de instituto me refugié en los libros y en verano no salía, mi mejor amiga por ese entonces y mi madre me echaban broncas y me obligaban a salir y a que hiciese amigos nuevos o me relacionase con gente de la clase, pero yo no quería. Ese verano me leí 13 libros.
Cuando llegó segundo decidí abrirme más ya que en primero no había habido ningún problema con nadie, craso error. En segundo había un trío de personas que empezaron a meterse conmigo con palabras mucho peores que en primaria, claro, y me llamaban de todo durante todas las horas de clase, pero ahí yo ya era mucho más reservada y no les contaba nada a mis padres. No sé si lo supieron alguna vez porque creo que solo les conté episodios aislados y no lo diario. Ya que no paraba el acoso y ya no podía simplemente llorar y mi madre o solucionaría, empecé a autolesionarme. Me cortaba, sí. Pero no con el fin de acabar con mi vida, solo trataba de pensar un rato en el dolor físico, y no en el mental, ya que era mucho más fácil lidiar con él. Ya estoy bien, no vengais preguntando si estoy bien y esas cosas que se dicen por decir porque lo superé .Y así pasé 2º de la ESO y la mitad de 3º, en ese curso había solo un par de chicas que de vez en cuando se dedicaban a meterse conmigo como en educación física y cosas puntuales.
Pero a mitad de 3º tuve mi primer novio que me fue infiel con mi mejor amiga, y volvieron los insultos. En este caso eran en relación a esos cuernos "cornuda", "fea", "la prefirió a ella", "ella le dio en 2 horas lo que tu no le diste en un mes".
Terminado 3º dejé atrás todos esos problemas y empecé 4º como nueva, ahí no volví a sufrir acosos nunca más, empezó a darme igual la opinión de los demás y comencé a disfrutar de la vida y a ser como yo quería ser. Me teñí el pelo y no me achantaba por nada, fui fuerte y pude con todo.
Por eso es por lo que yo nunca fui débil, yo no. Las personas débiles fueron aquellas que siguieron a los acosadores y no les plantaron cara/se atrevieron a ser diferentes. Ser fuerte es luchar por lo que crees y no dejarte llevar por lo que hacen todos por no ser el raro. El acosado no es débil, es fuerte por ser diferente y que por eso haya personas que le acosen.

Hace unas semanas en mi instituto hicimos una especie de campaña contra el Bullying que consistió para empezar en un cuestionario sobre este tema, y me hervía la sangre al leer de compañeros míos que nunca habían presenciado una situación de acoso escolar o que estaban en contra de este tipo de cosas, cuando yo sé perfectamente que esas personas estaban presentes cuando se metían conmigo o con alguno de mis compañeros en el pasado. O incluso que lo hacían ellos.
Por eso esa campaña me resultó inútil e hipócrita, porque si ni decían la verdad, no servía de mucho, y si el instituto no tenía conciencia de casos así, debían de hacer oídos sordos cuando sucedían por lo que veo.

Sí, yo sufrí Bullying, y eso no me hace débil ni me da vergüenza decirlo, no te lo esperabas? No todo el mundo es lo que parece. Y tú?

miércoles, 22 de marzo de 2017

Locura

Estaba loca por tus besos, tu loco por tus sesos.
Era un amor de locos, un amor de lobos.
Aúlla por las noches y dile, que solo hay una que conquiste tus lunas.
Este amor de locos en el que estábamos tan locos que pensábamos mas bien poco.
Y que lo único que me mantuvo cuerda, fue aquella que te ataba a la cama.

Ayer.

Hoy recordé lo que se sentía. lo que se notaba en el pecho cuando el corazón te late, lo que se nota en el estómago cuando estás nerviosa, lo que se nota en las mejillas cuando te sonrojas, lo que se nota en el labio cuando te lo muerdes.
Hoy volví a sentir lo que es que te quieran, lo que es gustarle a una persona y que luche por ti, lo que es sufrir por no poder amar de la forma que se desearía.
Hoy quise decir más, quise pronunciar esas dos palabras, quise poder estar ahí y abrazarte, quise enterrar la cabeza en tu cuello y aspirar tu aroma, quise moverme al compás de un ritmo latino pegada a tu cuerpo.
Hoy solo quería tenerte, más cerca; no perderte, más lejos. 

Besos

Existen muchos tipos de besos, besos con lengua, besos castos, besos cariñosos, besos de esquimal, pero tú, aun en la distancia, me has besado.
Me has besado en sueños mientras intentaba imaginar que no sentía nada de esto por no sufrir.
Me has besado con palabras y confesiones, con apelativos cariñosos y oraciones.
Me has besado al contarme sobre de ti y al desmoronarte cuando no podías con todo.
Me has besado incluso cuando no hablábamos pero sí estabas en mi mente.
Me has besado, sueño, un quizá, en el que vuelvas a besar mis labios, y sentirlo.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Lady Rock n' Roll

Lady Rock n' Roll se levanta todas las mañanas en una cama distinta,
no permite que se lo reprochen, no lo hace sin querer, no pide perdón.

Lady Rock n' Roll sonríe al espejo aun si no tiene dientes para hacerlo,
o si un moratón cubre su rostro hasta ennegrecerlo.

Lady Rock n' Roll, araña-espaldas, hunde-vidas, rompecorazones,
solo intenta llamar la atención, y luego a la policía para los perdedores.

Lady Rock n' Roll no se perturba por nada, ella quiere que la trates como dama,
pero a solas en tu habitación es la más sucia de las rameras

Lady Rock n' Roll no escucha rock, ni roll, escucha reggaeton,
pero cuando duerme es Lady Clásica y las finas cuerdas de los violines danzan en sus pestañas.

Lady Rock n' Roll está cansada por la mañana y despierta en las noches,
pero sobretodo está cansada de todo esto, y de vivir en los coches.

A través del cristal.

El la miró reír a través del cristal, esa risa le alegraba los días pasase lo que pasase. Una grande y resplandeciente sonrisa que tiraba de los labios que tanto amaba besar y que recitaban palabras que amaba escuchar. Sus ojos se iluminaban cada vez que ella sonreía, como iluminaba el mundo alrededor. Esas pequeñas perlas que en ocasiones le observaban con eterno amor y adoración. Una adoración que el no llegaba a creer merecer. Fue entonces cuando ella giró su cabeza desnuda y le vio observándola, hizo un gesto gracioso y le sacó la lengua mientras le indicaba que entrase. Abrió la puerta entrando en la pequeña habitación y enseguida le inundó el característico olor de esa sala, pero no dudó en agrandar su sonrisa al acercarse a ella y besarla. Besarla suavemente con cuidado de no presionar donde tenía la vía en la parte interior del codo. Ella estaba muy sonriente, el no pudo evitar estarlo a pesar de la tristeza de la situación. Acercó su mano para acariciar su nuca sin rastro de pelo. Ella era su princesa por siempre, su hermosa princesa, y un cáncer no podría con su hermosa y valiente princesa. Nunca lo permitiría.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Que ahora es, cuando puedo ser.

No puedo evitar querer verme reflejada en el brillo de tus ojos continuamente, y que como un titiritero ser la causa de que tus labios se tuerzan en forma de la mas perfecta sonrisa. No puedo evitar sentir que cada lágrima sea tan tuya como mía y sentir las heridas del pasado a piel con piel. Dime quien ama de verdad cuando mis manos buscan tu piel y aun oigo tu voz en el viento, por mucho que cierre las ventanas de esta mansión que construí ladrillo a ladrillo, cuando sola me encerraba, si no me decías un simple te quiero. Quiero seguir abriendo los ojos en una fría mañana de noviembre y que el calor me lo des tu, que ya no sea brisa sino tus manos lo que me hagan estremecer. Menos mal que me quedan los recuerdos. Los recuerdos de cuando no te tenía para saber, que ahora es, cuando puedo ser.