Hoy salí a la calle.
Sí, hoy salí a la calle como cada día, para hacer lo que cada día, pero juntas.
Hoy fuimos a gritar y a luchar por lo que es nuestro.
Por lo que siempre ha sido nuestro.
Hoy salí a la calle.
Y volví sin voz, con los ojos humedecidos y la sonrisa temblando.
Por que sois tan fuertes, somos tan fuertes, y gritamos tan fuerte.
Gritamos tan fuerte dentro de esta caja de cristal en la que nos tienen desde que abrimos los ojos, los oídos y la boca.
Hoy salí a la calle.
Hoy lloré por esas 68 mujeres, 68 madres, hijas, hermanas, 68 almas que fueron asesinadas por el Patriarcado.
Lloré porque con ropa o sin ropa mi cuerpo no se toca, porque sola o borracha quiero llegar a casa, porque no es no y lo demás es violación, porque justicia machista defensa feminista, porque no estamos todas faltan las asesinadas, porque que no que no que no tenemos miedo.
Hoy salí a la calle.
Y me emocionó ver a todas las personas que allí estábamos, que aunque no nos manifestemos todos los días, no olvidamos la lucha.
No olvidamos lo que nos hacen.
Que nos matan. Que nos violan. Nos matan. Nos violan. Nos matan.
Hoy salí a la calle.
Y hoy la calle, también fue nuestra.
domingo, 28 de octubre de 2018
lunes, 22 de octubre de 2018
El duelo.
Es curioso como las personas asumimos la pérdida o la derrota... Al principio negamos lo evidente y simplemente nos auto convencemos de que no ha ocurrido, que todo va bien, para así no tener que admitir que estamos hechos mierda por dentro. Pero esto no suele durar mucho hasta que chocamos con la realidad, y cuanto más tarde, peor.
A continuación tendemos a enfadarnos y a pretender culpar a otro de todo, porque saber que ha ocurrido sin precedentes es muy doloroso y es más fácil buscar un motivo externo, es la llamada Ira. Aparece por la frustración de que la muerte es irreversible y que no se puede hacer nada contra ello.
Cuando buscamos salidas para modificar la pérdida de manera que no sea tan grave como es, estamos en la negociación, para revertir lo ocurrido o pensar en qué habría ocurrido si...? La parte más triste sin duda alguna es cuando pasamos a la tristeza, la depresión.
Llegados a este punto no negamos ni aceptamos nada, solo lloramos y nos encerramos en nosotros mismos, pero sin cambiar nada, nos deshacemos en lágrimas, nos aislamos, y sacamos todo para depurarnos, pero no nos ayuda a superar nada... Y quizá eso es lo más duro, saber que cuando parece que dejas de llorar y has expulsado todo el dolor de ti, aún queda la parte más difícil y longeva... La aceptación.
Aunque parezca la última etapa, la luz al final del túnel, el último paso para asumirlo y seguir con tu vida, es también la que más dura, si bien toda la vida. No olvidamos ni superamos la pérdida o derrota, sino que aprendemos a vivir con ello y sobrellevarlo sabiendo que no lo es todo. Y así, quizá, algún día, ser felices.
Las fases de un duelo (no solo por la pérdida de un familiar, la ruptura con una pareja, o la derrota por un sueño) no son un guión preestablecido, no son una serie de puntos por los que tienes que pasar necesariamente, ni en un orden concreto. Cada persona es un mundo, cosa que sabemos de sobra, y cada quién siente y padece las cosas de diferente manera.
Hoy dedico esto a las personas que han perdido recientemente a alguien o algo por lo que luchaban.
A continuación tendemos a enfadarnos y a pretender culpar a otro de todo, porque saber que ha ocurrido sin precedentes es muy doloroso y es más fácil buscar un motivo externo, es la llamada Ira. Aparece por la frustración de que la muerte es irreversible y que no se puede hacer nada contra ello.
Cuando buscamos salidas para modificar la pérdida de manera que no sea tan grave como es, estamos en la negociación, para revertir lo ocurrido o pensar en qué habría ocurrido si...? La parte más triste sin duda alguna es cuando pasamos a la tristeza, la depresión.
Llegados a este punto no negamos ni aceptamos nada, solo lloramos y nos encerramos en nosotros mismos, pero sin cambiar nada, nos deshacemos en lágrimas, nos aislamos, y sacamos todo para depurarnos, pero no nos ayuda a superar nada... Y quizá eso es lo más duro, saber que cuando parece que dejas de llorar y has expulsado todo el dolor de ti, aún queda la parte más difícil y longeva... La aceptación.
Aunque parezca la última etapa, la luz al final del túnel, el último paso para asumirlo y seguir con tu vida, es también la que más dura, si bien toda la vida. No olvidamos ni superamos la pérdida o derrota, sino que aprendemos a vivir con ello y sobrellevarlo sabiendo que no lo es todo. Y así, quizá, algún día, ser felices.
Las fases de un duelo (no solo por la pérdida de un familiar, la ruptura con una pareja, o la derrota por un sueño) no son un guión preestablecido, no son una serie de puntos por los que tienes que pasar necesariamente, ni en un orden concreto. Cada persona es un mundo, cosa que sabemos de sobra, y cada quién siente y padece las cosas de diferente manera.
Hoy dedico esto a las personas que han perdido recientemente a alguien o algo por lo que luchaban.
miércoles, 13 de diciembre de 2017
"A"s y manzanas en un bol.
Y esque nadie parece darse cuenta de que la perfección no se encuentra en los cuerpos o en las actitudes, tampoco se encuentra en la forma de vestir o en la decoración de una casa, ni en como hacemos la letra "a" o como dibujamos unas manzanas en un bol.
No, la perfección no está en todas esas cosas, no hay mas que buscar lo simple, lo natural...
La perfección son las gotas de rocío de una hoja en la temprana mañana, es el suave centro de un girasol o la forma en que una planta se va enrollando alrededor de una vara, el mas perfecto rizo.
La perfección se encuentra en las pintas desordenadas de una mariquita, en los anillos del tronco cortado de un árbol milenario, y quizá también en las briznas de hierba del nido de una golondrina.
La perfección que no vemos o no queremos ver porque nos parece vulgar, típica, demasiado natural. Preferimos hacer la "a" perfecta, sabeis por qué? Porque una "a" bonita es un logro nuestro, y nos encanta atribuirnos los méritos y que se nos reconozcan.
Somos así, competitivos, egoístas y materialistas, no saber apreciar la naturaleza es nuestra mayor imperfección.
Y en cierto modo está bien, porque si a todos les gustase harían de ello un negocio como todo lo que les interesa, oferta y demanda, dinero, y mas "a"s y manzanas en un bol.
No, la perfección no está en todas esas cosas, no hay mas que buscar lo simple, lo natural...
La perfección son las gotas de rocío de una hoja en la temprana mañana, es el suave centro de un girasol o la forma en que una planta se va enrollando alrededor de una vara, el mas perfecto rizo.
La perfección se encuentra en las pintas desordenadas de una mariquita, en los anillos del tronco cortado de un árbol milenario, y quizá también en las briznas de hierba del nido de una golondrina.
La perfección que no vemos o no queremos ver porque nos parece vulgar, típica, demasiado natural. Preferimos hacer la "a" perfecta, sabeis por qué? Porque una "a" bonita es un logro nuestro, y nos encanta atribuirnos los méritos y que se nos reconozcan.
Somos así, competitivos, egoístas y materialistas, no saber apreciar la naturaleza es nuestra mayor imperfección.
Y en cierto modo está bien, porque si a todos les gustase harían de ello un negocio como todo lo que les interesa, oferta y demanda, dinero, y mas "a"s y manzanas en un bol.
viernes, 6 de octubre de 2017
Y así, sucesivamente.
Los lunes son de café con leche y besos con azúcar,
el cigarro de las once, o un polvo en ayunas.
Martes con 'M' de mordiscos a quemarropa sobre el filo de tu boca,
cosquillas en la espalda, y tu y yo, aún entre las sábanas.
Miércoles, ver el vaso medio lleno, o la semana medio terminada,
y así quede menos para nuestro ansiado paraíso de descanso eterno, y volver a empezar.
Los jueves están de comodín, para desear fervientemente el siguiente día,
como esas gotas de agua en abril, que nos mojan pero no terminan de empaparnos la ropa.
Un viernes es como llegar al Edén de la semana,
solo que sin ti en mi cama, se me queda vacío.
Fin de semana, el momento que todos desean,
todo sin darse cuenta de que no es mas que el presagio,
de otro lunes cualquiera.
el cigarro de las once, o un polvo en ayunas.
Martes con 'M' de mordiscos a quemarropa sobre el filo de tu boca,
cosquillas en la espalda, y tu y yo, aún entre las sábanas.
Miércoles, ver el vaso medio lleno, o la semana medio terminada,
y así quede menos para nuestro ansiado paraíso de descanso eterno, y volver a empezar.
Los jueves están de comodín, para desear fervientemente el siguiente día,
como esas gotas de agua en abril, que nos mojan pero no terminan de empaparnos la ropa.
Un viernes es como llegar al Edén de la semana,
solo que sin ti en mi cama, se me queda vacío.
Fin de semana, el momento que todos desean,
todo sin darse cuenta de que no es mas que el presagio,
de otro lunes cualquiera.
Y así, sucesivamente.
miércoles, 22 de marzo de 2017
Locura
Estaba loca por tus besos, tu loco por tus sesos.
Era un amor de locos, un amor de lobos.
Aúlla por las noches y dile, que solo hay una que conquiste tus lunas.
Este amor de locos en el que estábamos tan locos que pensábamos mas bien poco.
Y que lo único que me mantuvo cuerda, fue aquella que te ataba a la cama.
Era un amor de locos, un amor de lobos.
Aúlla por las noches y dile, que solo hay una que conquiste tus lunas.
Este amor de locos en el que estábamos tan locos que pensábamos mas bien poco.
Y que lo único que me mantuvo cuerda, fue aquella que te ataba a la cama.
Ayer.
Hoy recordé lo que se sentía. lo que se notaba en el pecho cuando el corazón te late, lo que se nota en el estómago cuando estás nerviosa, lo que se nota en las mejillas cuando te sonrojas, lo que se nota en el labio cuando te lo muerdes.
Hoy volví a sentir lo que es que te quieran, lo que es gustarle a una persona y que luche por ti, lo que es sufrir por no poder amar de la forma que se desearía.
Hoy quise decir más, quise pronunciar esas dos palabras, quise poder estar ahí y abrazarte, quise enterrar la cabeza en tu cuello y aspirar tu aroma, quise moverme al compás de un ritmo latino pegada a tu cuerpo.
Hoy solo quería tenerte, más cerca; no perderte, más lejos.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Lady Rock n' Roll
Lady Rock n' Roll se levanta todas las mañanas en una cama distinta,
no permite que se lo reprochen, no lo hace sin querer, no pide perdón.
Lady Rock n' Roll sonríe al espejo aun si no tiene dientes para hacerlo,
o si un moratón cubre su rostro hasta ennegrecerlo.
Lady Rock n' Roll, araña-espaldas, hunde-vidas, rompecorazones,
solo intenta llamar la atención, y luego a la policía para los perdedores.
Lady Rock n' Roll no se perturba por nada, ella quiere que la trates como dama,
pero a solas en tu habitación es la más sucia de las rameras
Lady Rock n' Roll no escucha rock, ni roll, escucha reggaeton,
pero cuando duerme es Lady Clásica y las finas cuerdas de los violines danzan en sus pestañas.
Lady Rock n' Roll está cansada por la mañana y despierta en las noches,
pero sobretodo está cansada de todo esto, y de vivir en los coches.
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