viernes, 17 de abril de 2020

la noche del 18 de octubre.

En esos 15 minutos me hizo temblar, sonreír, enamorarme y volver a este prisma.

Todo comenzó con "Tengo muchas ganas de besarte". Y mis mejillas ardían.

Los primeros 5 me volvió loca de ganas, sabéis lo que es temblar por la energía contenida en tu cuerpo? El pulso echándose una carrera con la respiración a la velocidad de la luz. Aunque poca luz había, y ni falta que hacía.

Después me preguntó si esto estaba bien, si deberíamos dejarnos ir, si nos arrepentiríamos. No supe responderle más que solo lo sabríamos haciendolo. Me podía su mirada contra mi razón. 

Los próximos 5 nos dedicamos a retarnos con la mirada. A veces se nos iba para otra parte pero volvíamos siempre mirada contra mirada. En momentos sonrientes, en momentos con más seriedad e intención. Pero os juro que nunca 5 minutos se me habían hecho tan íntimos, tan intensos, tan abrasadores, pero a la vez tan tímidos.

Hasta que me cansé de mirarle a medio metro de distancia y le di un tironcito que respondió con uno mas fuerte con el que acabé frente a frente.

10 minutos de roces, de caricias, de oler el perfume de su cuello, rozar la suavidad de su piel y pelo. Y cuando creía que ibamos a limitarnos a sentirnos, nos besamos. Y entendí por qué me había preguntado si deberíamos dejarnos ir. Porque era mucho, era demasiado. Demasiado bueno. Y no sé si estábamos listas. 

Aún hoy, meses después de todo aquello, dudo si lo estábamos. 

jueves, 20 de junio de 2019

Blanco y negro

Hace poco una persona me dijo que una de las grandes dicotomías del ser humano, en su opinión, es Si prefiere el blanco o el negro.
Puede parecer una cuestión intrascendente, o infantil (yo misma lo creí por un momento y me reí en silencio mientras veía que seguía escribiendo), pero me lo desarrolló un poco más.
Habló de taoísmo, del ying y el yang, las dos fuerzas opuestas pero que se complementan la una a la otra.
Entendí la referencia, pero manifesté mi preferencia por el negro, e irónicamente, por un segundo, me quedé en blanco.

Después dejé de pensar y solo sentí el negro.
Vi que es un color vacío, pero a su vez lleno de todo. Puede parecer un hueco sin nada, que da miedo porque no se ve que hay...
Esta persona me dijo, No te despierta sombra? Y pensé, Qué es la sombra? Sino otro tipo de luz diferente? Y pensé en un eclipse. Cuando hay un eclipse (solar) se dice que va a dar sombra, pero yo creo que nos permite ver las cosas con otra luz, una que deja ver mucho más que la usual. Y que hay cosas cosas que con la oscuridad se ven mucho más claras, curiosamente.

El blanco descubrí que me resulta incómodo, no me di ni cuenta y ya lo sabía. es un color que lo expone todo, no deja nada a la imaginación ni guarda ningún secreto, y para mí eso hace que se pierda todo el misterio de las cosas.

Y por eso he decidido escribir hoy, porque quiero seguir encontrando ese misterio en las cosas, en la gente, y dejarme fluir... En negro.

jueves, 6 de junio de 2019

Estoy enfadada.

Sí, estoy enfadada contigo, por no valorar lo que tienes delante de ti.
Y no hablo (solo) de mí, sino de todo a tu alrededor.
No valoras el tiempo que te dedican las personas a tu alrededor.
No valoras el aire que respiras, el agua que bebes, la tierra que pisas.
Tampoco estás valorando que tu mascota se acerque a ti en busca de un poco de cariño en tus protectores brazos.
O el calor que da el sol en tu piel cuando ya está atardeciendo y no quema.
Ni las gotas de lluvia que ruedan por tu cara, por tu pelo, hasta resbalar de tus dedos en caída libre al suelo.
Tampoco la comida que te llevas a la boca cuando tu estómago lleva mucho exigiéndola.
Creo que no valoras el piar de los pájaros cuando estás tumbada en un césped rodeada de árboles, sonido que omites por costumbre, pero que si te paras a escuchar es hermosísimo.
No pareces valorar los besos, los abrazos, las caricias que pueda darte mientras nos recostamos en cualquier superficie a hablar sobre cualquier asunto.
Ni los te quieros que arrancas de las personas que te los dedican.
Aún sin recibirlos de vuelta.
No valoras los orgasmos, los gritos, los llantos, las carcajadas y los gemidos. Los insultos, los apelativos cariñosos, las palabras de consuelo o de ánimo.
Pero sobre todo no valoras tu vida.
No valoras la suerte que tiene una persona como tu de estar VIVA, de estar AQUÍ y AHORA y de poder disfrutar de todo lo que tienes a tu alcance.

Por favor, valóralo.

Y no dudes, haz lo que sientas sin pensarlo tanto, valora que tienes la posibilidad de hacerlo.
Vive, ríe, come, canta, folla, bebe, respira, grita, ama, demuéstralo. Y sonríe. Porque estás viva y aún puedes hacerlo todo otra vez.

Valoralo, valórate, valorame.

domingo, 21 de abril de 2019

Hoy voy a

Me da rabia.
Me da mucha, muchísima rabia.
Ir a contracorriente a veces.

Que cuando estoy bien a mi bola, alguien quiere atarse a mí. 
Que cuando encuentro alguien a quien anclarme, que no atarme, quiere estar a su bola.

Y esque ya no sé si son las personas que no me merecen, o si soy yo el problema y no quieren estar conmigo, porque con otras sí.
Porque duele sentirse insuficiente para cualquiera.
Sentir que cuando parece que algo te ilusiona y funciona, se corte por "sentir demasiado". 
Ver que con la persona con la que contabas y te sientes agusto, se repita la misma historia.
Saber que no puedes hacer nada mas que esperar y dejarle espacio a las personas, que cada una tiene su ritmo, su forma de ser, de actuar, de sentir...

Pero y yo?
No merezco la pena?
Creo que me merezco que me quieran, porque joder, tengo mucho que dar.
Y hostia, es muy guay y muy bonito, y sin echarme flores...    Qué coño?      Sí, me las echo.    Y qué?

Te prometo que si te das la oportunidad, lo vas a flipar, porque como amiga, compañera, follamiga, novia, conocida, exnovia, intensita... Soy muy buena.

Y ya estoy harta de que todo me salga mal, hoy voy a



martes, 26 de marzo de 2019

Qué bonito es.

Qué bonitas las personas.
Qué bonitas aquellas que, por simple que sea, te dedican una sonrisa. Aquellas que te hacen cosquillitas sin pedirlo, o te besan la frente de la nada. Esas que te piden un abrazo con ganas, o las que te llaman solo para charlar. Las personas que te llevan al cine a ver una peli que tenías ganas, o te invitan a su salón. O las que en una tarde de domingo te llevan a tomar el sol al río. También quien te descubre sitios nuevos y bonitos, o quien tiene ganas de descubrirtelos. Qué bonito cuando se acuerdan de tí de repente, y te escriben para ver qué tal te va. Bonito también es que te digan "Vámonos de viaje, a donde sea", o quizá a Berlin, Madrid, Bollullos o La habana... Porque lo bonito es la compañía. Pero lo bonito es, de verdad, ver que por un momento una persona te dedica algo, lo que sea, un mensaje o un simple emoticono. Que te digan "Bonitx". Compartir un café. Mirarse a los ojos y no poder evitar suspirar y sonreír, por saber que esa persona será tu ruina... Pero qué ruina tan bonita.
Pero lo más bonito de todo es, dentro de tanta mierda,
encontrar 
                        lo 
                                           bonito.

domingo, 3 de febrero de 2019

La veía pasar.

Miraba por la ventana, esperando poder verla pasar. Todos los días sobre aquella hora, mientras aprovechaba para tomar el café, veía pasar a la morena. No sabía nada de ella, únicamente que iba a alguna parte a diario menos los domingos y que adoraba el negro. Ya no me molestaba en ocultarme, pues ella iba absorta en la música de sus auriculares y la pantalla de su teléfono. Temía que un día por no mirar, tuviera un accidente, pero me resultaba tan cautivadora la forma que tenía de abstraerse del mundo real que no me atrevería a interrumpirle. Admiraba desde la silla de mi cocina su trayecto de lado a lado de la calle, con su ondeante cabello negro y sus apresurados pasos. Sus ojos, oscuros y cubiertos con un maquillaje que hacía que su expresión resultase felina, observaban incansablemente el aparato con una sonrisa. Esa sonrisa, rodeada de unos carnosos y rojizos labios que incitaban al pecado. Yo incluso celaba a aquella persona merecedora de tal maravilla. Era pequeña, delgada, de esas que te apetece atraparla entre tus brazos y no soltarla. Además otra cosa que sabía de ella, es que siempre iba sola. Parecía tener siempre a alguien detrás de una conversación por teléfono, pero nunca iba acompañada. También adoraba el frappé de vainilla, los phoskitos y el esoterismo. Siempre llevaba algún amuleto, o elemento relacionado con la magia, la brujería... Y a mi no me extrañaba en lo absoluto, porque a mí me había hechizado. Cómo me encantaría acercarme y entablar conversación con ella en vez de mirarla como si fuera un acosador, pero... Bueno, es que soy tímida.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Si un día no vuelvo

Todos los dias salgo de casa.
Pero ningún día se si volveré.
Si volveré sana y salva, viva, o si volveré violada, maltratada, humillada, o incluso perseguida hasta mi puerta.
Quizá un día no vuelva.
Quizá un día sea yo la que aparezca en las noticias.
Y quizá esto lo pensaban todas las que no volvieron.
Si un día no vuelvo,
pido que todas mis hermanas salgan a la calle, porque yo no me callé, y si me callan, que ellas griten por mí.

lunes, 10 de diciembre de 2018

TIC-TOC y sus movidas.

Alinea esos lápices de la mesa.
Los cuadros están torcidos, puedo ponerlos rectos?
Uy tienes una manchita, te la quito.
Ay la solapa de la chaqueta se te está doblando por el bolso, ponla bien o se quedará arruga.
El volumen de 5 en 5.
Jo, tienes una pestaña en la mejilla que no me deja vivir.
Los macarrones de 3 en 3, uno para cada lado y otro para el medio.
Golpecitos a la pantalla con la uña.
Si dibujo una forma con el dedo/mano/brazo, tengo de volver a hacerla a la inversa, que si no...
La cantidad equilibrada de cada ingrediente en cada cucharada.
Abrir los ojos a la vez que la secuencia que hace la luz del portátil y del teléfono se apaga... Tres veces seguidas.
Monedas ordenadas por tamaño, una naranja pelada de una sola tajada en espiral, que varios objetos en una superficie no se toquen ni se tapen entre ellos desde varias perspectivas, tener un objeto redondo y poder cuadrarlo en alguna parte de casualidad, el metro perfectamente enrollado, que satisfactorio... 
No controlo la situación cuando los sentimientos me desbordan, y eso me agobia aún más.
Cuidado al lavarte las manos no te mojes las mangas, que incómodo.
Oler la parte superior del labio.
Si decidimos un plan no me lo cambies poco antes porque entro en histeria.
Rozarme la punta de la nariz continuamente.
Necesito tener organizado que voy a hacer hoy, si no, no haré nada.
Me ha llamado la atención un objeto/prenda de alguien/una persona y no puedo dejar de mirar a un punto exacto, es incómodo para tí y para mí.
Son esas movidas.

domingo, 28 de octubre de 2018

Hoy salí a la calle.

Hoy salí a la calle.
Sí, hoy salí a la calle como cada día, para hacer lo que cada día, pero juntas.
Hoy fuimos a gritar y a luchar por lo que es nuestro.
Por lo que siempre ha sido nuestro.
Hoy salí a la calle.
Y volví sin voz, con los ojos humedecidos y la sonrisa temblando.
Por que sois tan fuertes, somos tan fuertes, y gritamos tan fuerte.
Gritamos tan fuerte dentro de esta caja de cristal en la que nos tienen desde que abrimos los ojos, los oídos y la boca.
Hoy salí a la calle.
Hoy lloré por esas 68 mujeres, 68 madres, hijas, hermanas, 68 almas que fueron asesinadas por el Patriarcado.
Lloré porque con ropa o sin ropa mi cuerpo no se toca, porque sola o borracha quiero llegar a casa, porque no es no y lo demás es violación, porque justicia machista defensa feminista, porque no estamos todas faltan las asesinadas, porque que no que no que no tenemos miedo.
Hoy salí a la calle.
Y me emocionó ver a todas las personas que allí estábamos, que aunque no nos manifestemos todos los días, no olvidamos la lucha.
No olvidamos lo que nos hacen.
Que nos matan. Que nos violan. Nos matan. Nos violan. Nos matan.
Hoy salí a la calle.
Y hoy la calle, también fue nuestra.

lunes, 22 de octubre de 2018

El duelo.

Es curioso como las personas asumimos la pérdida o la derrota... Al principio negamos lo evidente y simplemente nos auto convencemos de que no ha ocurrido, que todo va bien, para así no tener que admitir que estamos hechos mierda por dentro. Pero esto no suele durar mucho hasta que chocamos con la realidad, y cuanto más tarde, peor.
A continuación tendemos a enfadarnos y a pretender culpar a otro de todo, porque saber que ha ocurrido sin precedentes es muy doloroso y es más fácil buscar un motivo externo, es la llamada Ira. Aparece por la frustración de que la muerte es irreversible y que no se puede hacer nada contra ello.
Cuando buscamos salidas para modificar la pérdida de manera que no sea tan grave como es, estamos en la negociación, para revertir lo ocurrido o pensar en qué habría ocurrido si...? La parte más triste sin duda alguna es cuando pasamos a la tristeza, la depresión.
Llegados a este punto no negamos ni aceptamos nada, solo lloramos y nos encerramos en nosotros mismos, pero sin cambiar nada, nos deshacemos en lágrimas, nos aislamos, y sacamos todo para depurarnos, pero no nos ayuda a superar nada... Y quizá eso es lo más duro, saber que cuando parece que dejas de llorar y has expulsado todo el dolor de ti, aún queda la parte más difícil y longeva... La aceptación.
Aunque parezca la última etapa, la luz al final del túnel, el último paso para asumirlo y seguir con tu vida, es también la que más dura, si bien toda la vida. No olvidamos ni superamos la pérdida o derrota, sino que aprendemos a vivir con ello y sobrellevarlo sabiendo que no lo es todo. Y así, quizá, algún día, ser felices.
Las fases de un duelo (no solo por la pérdida de un familiar, la ruptura con una pareja, o la derrota por un sueño) no son un guión preestablecido, no son una serie de puntos por los que tienes que pasar necesariamente, ni en un orden concreto. Cada persona es un mundo, cosa que sabemos de sobra, y cada quién siente y padece las cosas de diferente manera.


Hoy dedico esto a las personas que han perdido recientemente a alguien o algo por lo que luchaban.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

"A"s y manzanas en un bol.

Y esque nadie parece darse cuenta de que la perfección no se encuentra en los cuerpos o en las actitudes, tampoco se encuentra en la forma de vestir o en la decoración de una casa, ni en como hacemos la letra "a" o como dibujamos unas manzanas en un bol.
No, la perfección no está en todas esas cosas, no hay mas que buscar lo simple, lo natural...
La perfección son las gotas de rocío de una hoja en la temprana mañana, es el suave centro de un girasol o la forma en que una planta se va enrollando alrededor de una vara, el mas perfecto rizo.
La perfección se encuentra en las pintas desordenadas de una mariquita, en los anillos del tronco cortado de un árbol milenario, y quizá también en las briznas de hierba del nido de una golondrina.
La perfección que no vemos o no queremos ver porque nos parece vulgar, típica, demasiado natural. Preferimos hacer la "a" perfecta, sabeis por qué? Porque una "a" bonita es un logro nuestro, y nos encanta atribuirnos los méritos y que se nos reconozcan.
Somos así, competitivos, egoístas y materialistas, no saber apreciar la naturaleza es nuestra mayor imperfección.
Y en cierto modo está bien, porque si a todos les gustase harían de ello un negocio como todo lo que les interesa, oferta y demanda, dinero, y mas "a"s y manzanas en un bol.

viernes, 6 de octubre de 2017

Y así, sucesivamente.

Los lunes son de café con leche y besos con azúcar,
el cigarro de las once, o un polvo en ayunas.

Martes con 'M' de mordiscos a quemarropa sobre el filo de tu boca,
cosquillas en la espalda, y tu y yo, aún entre las sábanas.

Miércoles, ver el vaso medio lleno, o la semana medio terminada,
y así quede menos para nuestro ansiado paraíso de descanso eterno, y volver a empezar.

Los jueves están de comodín, para desear fervientemente el siguiente día,
como esas gotas de agua en abril, que nos mojan pero no terminan de empaparnos la ropa.

Un viernes es como llegar al Edén de la semana,
solo que sin ti en mi cama, se me queda vacío.

Fin de semana, el momento que todos desean,
todo sin darse cuenta de que no es mas que el presagio,
de otro lunes cualquiera.

Y así, sucesivamente.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Locura

Estaba loca por tus besos, tu loco por tus sesos.
Era un amor de locos, un amor de lobos.
Aúlla por las noches y dile, que solo hay una que conquiste tus lunas.
Este amor de locos en el que estábamos tan locos que pensábamos mas bien poco.
Y que lo único que me mantuvo cuerda, fue aquella que te ataba a la cama.

Ayer.

Hoy recordé lo que se sentía. lo que se notaba en el pecho cuando el corazón te late, lo que se nota en el estómago cuando estás nerviosa, lo que se nota en las mejillas cuando te sonrojas, lo que se nota en el labio cuando te lo muerdes.
Hoy volví a sentir lo que es que te quieran, lo que es gustarle a una persona y que luche por ti, lo que es sufrir por no poder amar de la forma que se desearía.
Hoy quise decir más, quise pronunciar esas dos palabras, quise poder estar ahí y abrazarte, quise enterrar la cabeza en tu cuello y aspirar tu aroma, quise moverme al compás de un ritmo latino pegada a tu cuerpo.
Hoy solo quería tenerte, más cerca; no perderte, más lejos. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

Lady Rock n' Roll

Lady Rock n' Roll se levanta todas las mañanas en una cama distinta,
no permite que se lo reprochen, no lo hace sin querer, no pide perdón.

Lady Rock n' Roll sonríe al espejo aun si no tiene dientes para hacerlo,
o si un moratón cubre su rostro hasta ennegrecerlo.

Lady Rock n' Roll, araña-espaldas, hunde-vidas, rompecorazones,
solo intenta llamar la atención, y luego a la policía para los perdedores.

Lady Rock n' Roll no se perturba por nada, ella quiere que la trates como dama,
pero a solas en tu habitación es la más sucia de las rameras

Lady Rock n' Roll no escucha rock, ni roll, escucha reggaeton,
pero cuando duerme es Lady Clásica y las finas cuerdas de los violines danzan en sus pestañas.

Lady Rock n' Roll está cansada por la mañana y despierta en las noches,
pero sobretodo está cansada de todo esto, y de vivir en los coches.

A través del cristal.

El la miró reír a través del cristal, esa risa le alegraba los días pasase lo que pasase. Una grande y resplandeciente sonrisa que tiraba de los labios que tanto amaba besar y que recitaban palabras que amaba escuchar. Sus ojos se iluminaban cada vez que ella sonreía, como iluminaba el mundo alrededor. Esas pequeñas perlas que en ocasiones le observaban con eterno amor y adoración. Una adoración que el no llegaba a creer merecer. Fue entonces cuando ella giró su cabeza desnuda y le vio observándola, hizo un gesto gracioso y le sacó la lengua mientras le indicaba que entrase. Abrió la puerta entrando en la pequeña habitación y enseguida le inundó el característico olor de esa sala, pero no dudó en agrandar su sonrisa al acercarse a ella y besarla. Besarla suavemente con cuidado de no presionar donde tenía la vía en la parte interior del codo. Ella estaba muy sonriente, el no pudo evitar estarlo a pesar de la tristeza de la situación. Acercó su mano para acariciar su nuca sin rastro de pelo. Ella era su princesa por siempre, su hermosa princesa, y un cáncer no podría con su hermosa y valiente princesa. Nunca lo permitiría.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Que ahora es, cuando puedo ser.

No puedo evitar querer verme reflejada en el brillo de tus ojos continuamente, y que como un titiritero ser la causa de que tus labios se tuerzan en forma de la mas perfecta sonrisa. No puedo evitar sentir que cada lágrima sea tan tuya como mía y sentir las heridas del pasado a piel con piel. Dime quien ama de verdad cuando mis manos buscan tu piel y aun oigo tu voz en el viento, por mucho que cierre las ventanas de esta mansión que construí ladrillo a ladrillo, cuando sola me encerraba, si no me decías un simple te quiero. Quiero seguir abriendo los ojos en una fría mañana de noviembre y que el calor me lo des tu, que ya no sea brisa sino tus manos lo que me hagan estremecer. Menos mal que me quedan los recuerdos. Los recuerdos de cuando no te tenía para saber, que ahora es, cuando puedo ser.

lunes, 28 de marzo de 2016

Boom

La ciudad se oscurece

y las calles tiemblan. 

El aire se tiñe de gris pesadilla, 

de la que antes era la ciudad que brilla.

El miedo pide a gritos

que cesen las muertes.

De hermanos, amigos,

de personas inocentes.

domingo, 27 de marzo de 2016

Arcenera

Una vez conocí a una muchacha que era de la carretera. Del arcén de la carretera. Vivía yendo y viniendo de un lugar a otro por los arcenes de la carretera. Me dijo que se los conocía todos, tenía 22 años y por supuesto no la creí, pero acabó sorprendiéndome con su historia. Me relató su encuentro con Elvis, cuando se le quedó el coche tirado en la carretera de Las Vegas a Nuevo México. Cómo vio a Madonna parar para que su hija vomitara en algún lugar de la carretera hacia Nueva York. Una vez vio pasar a Michael Jackson a toda velocidad por su arcén, dice que la miró, pero ya estaba oficialmente muerto, y ella con un Whisky Tejano en la mano. También a raíz de ello me contó que en Texas hacen el mejor Whisky a pesar de que dicen que es en Escocia, pero esa es otra historia. Me relató su historia de amor fugaz con un muchacho en Nevada, sin embargo eso fue en un hotel de carretera, esa no cuenta. Cierta vez que entró en una tienda de ropa de segunda mano en una carretera de Indiana, fue testigo de un atraco, no le dio importancia, gajes del oficio. Vivió una temporada con una familia en un rancho de California, y un mes estuvo viajando por sus queridos arcenes con una familia de Comanches, ellos buscaban un hogar, ella vivía evitándolo. Pasó una vez por Tennessee y vio como un hijo de puta pegaba a su mujer. Le pegó un botellazo en la cabeza y tras saludarla con un leve movimiento de cabeza y sombrero, prosiguió su camino. Le pregunté si no había salido de Estados Unidos, y me contó que sólo una vez de pequeña, y se quedó huérfana en ese desafortunado viaje. A parte de ese pequeño mal recuerdo, no hay carreteras que crucen los océanos todavía, cuando las haya, seguirá esos arcenes también. Mientras tanto, se contenta con los Estados Unidos, desde luego no es un territorio pequeño. También me contó que conoció a un hombre en una cafetería en la carretera de Louisiana que la invitó a un café a cambio de una buena historia. Cuando acabó, se terminó el café y me deseó buen viaje. Siempre me pregunté si decía la verdad o sólo quería el café, pero yo le pedí una buena historia, y ella me la dio sin lugar a dudas. Buen viaje, arcenera. Nunca me dijo su nombre, pero yo tampoco se lo pregunté y eso nos bastó a los dos.

domingo, 31 de enero de 2016

La teoría del todo, o del nada...

Lo he estado pensando mucho y, está bien ser feliz pero, está mejor tener con quien compartir esa felicidad. Imagina que tienes un sueño, y pasas toda tu vida ocupado en lograrlo, pero cuando lo logras miras a tu alrededor para poder gritar: "Lo he logrado! Lo he logrado!" pero, a quien? Estás solo. Pasar toda tu vida inmerso en tu proyecto te ha hecho olvidar a las personas. Has logrado algo fascinante. Y ahora eres famoso, nunca estás solo pero si te sientes solo. Todos te halagan y sonríen, pero quienes son todos ellos? Personas que te admiran por lo que has conseguido, por tus logros. Pero, quien te quiere por cómo eres? Nadie, por que nadie lo sabe. No has dejado que nadie se acercase, porque te habría distraído de tu objetivo vital. Ahora lo has conseguido. Todos te quieren a su lado, pero acaso tu quieres a alguno de ellos? No son nadie, solo formas etéreas de admiración y fanatismo. Enhorabuena, lo has logrado. Eres un genio, pero un genio solo. De por vida.